El segmento de los quesos frescos italianos continúa creciendo, impulsado por la mejora de la oferta y la búsqueda de diferenciación en la restauración comercial. En este contexto, la mozzarella y la burrata desempeñan roles complementarios. Aunque ambos quesos comparten un origen común, sus características y usos son distintos, ofreciendo experiencias culinarias únicas. Con el lanzamiento de la Burrata Maestrella, hacemos un repaso a lo que diferencia a estos dos imprescindibles.
Dos referencias cercanas… con usos muy distintos. Si bien mozzarella y burrata comparten un proceso de elaboración de pasta hilada, su comportamiento en cocina es muy diferente.
La mozzarella Maestrella es un producto clave para los profesionales de la restauración. Se distingue por un fundido perfecto, un hilo atractivo, poca agua en la cocción, sabor neutro y versátil, y una excelente relación calidad/precio. Maestrella, tercera marca en Europa y presente en más de 60 países, es un verdadero experto en mozzarella e innova ampliando su gama con la nueva Mozzarella Fior di Latte, que garantiza un fundido cremoso y homogéneo.
La burrata ha pasado de ser un producto de nicho a un ingrediente premium con gran capacidad de valorización en los menús. Su consumo ha experimentado un crecimiento dinámico durante varios años, impulsado por su uso en temporada de verano y por la popularidad de la cocina italiana contemporánea.
Los profesionales observan un alto margen de revalorización en los platos que incluyen burrata, percibida a menudo como un ingrediente “signature”. En un contexto donde la diferenciación en carta se vuelve esencial, la burrata representa un verdadero impulso de margen y una ventaja de marketing.
Con esta novedad, Maestrella ofrece una burrata tradicional de larga conservación gracias al formato congelado/IQF. Elaborada artesanalmente en Apulia, en el sureste de Italia, encarna la esencia de la tradición italiana: un queso excepcional que refleja el auténtico saber hacer del país. Su color blanco inmaculado, su sabor fresco y delicado y su textura cremosa realzan los platos, aportando un toque de sofisticación.
Para los profesionales, estos dos quesos responden a lógicas diferentes pero complementarias.
La mozzarella sigue siendo imprescindible para usos volumétricos y de cocción.
La burrata aporta diferenciación, modernidad a la carta y genera valor añadido.
Con la Burrata Maestrella, los profesionales disponen ahora de una solución nueva, fiable y de calidad para satisfacer la creciente demanda de ingredientes premium.
La comparación mozzarella vs burrata no es solo una cuestión de sabor: representa una verdadera oportunidad para los profesionales. El lanzamiento de la Burrata Maestrella se enmarca en esta dinámica, ofreciendo a los restauradores un ingrediente de alto valor añadido, constante, operativo y alineado con las nuevas expectativas del mercado.
Mozzarella:
Burrata:
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