Precalienta el horno a 220°C.
Corta los tomates en rodajas.
Extiende la masa sobre una superficie enharinada formando 4 discos de 25–30 cm de diámetro.
Cubre con salsa de tomate, coloca las rodajas de tomate y espolvorea la mozzarella rallada.
Hornea 15 minutos.
Añade hojas de albahaca y orégano al salir del horno, rocía con aceite de oliva y sirve.
Disuelve la levadura en agua y deja reposar durante 10 minutos.
Coloca la harina en un bol grande, haz un hueco en el centro y añade el aceite de oliva, la sal, el azúcar y la levadura disuelta.
Amasa con las manos durante unos 5 minutos. Añade el orégano y amasa durante otros 2-3 minutos.
Forma una bola, cúbrela con un paño húmedo y deja reposar durante 1 hora.